Velocidad
No fue fácil para mí encontrarme con mi carrera. Carrera siempre me sonó a un agotador camino superando a los demás, superándome a mi misma. Preferí pensar mi trabajo más en términos de una profesión que de una carrera. No me fue fácil descubrir en qué lugar iba a sentirme a gusto, qué rol sería el indicado para desarrollar mis intereses y capacidades. Casi no podría decir cuándo mi inesperado desarrollo en las relaciones públlicas se fusionó con mi incipiente interés y experimentación con los medios sociales. Santiago Lacase, un tipo que se reconocía a sí mismo como un cuasi neófito digital, y mi entrañable ex jefe y mentor Marcos Álvarez, confiaron en mí y me dieron mi primera gran oportunidad para desarrollar de cero un equipo de trabajo que pudiera darle a los clientes servicios orientados a entender mejor un paradigma por completo novedoso y que los interpelaba a aceptar que el mundo de la comunicación había cambiado para siempre y no volvería a ser jamás lo mismo.






