Error

Durante muchos años viví convencida de que lo áspero de la tristeza era el camino hacia el más profundo auto-conocimiento al que una persona podía arribar. El dolor parecía ser el maestro que iba a marcar el norte del aprendizaje, que los callos en el lomo y en el alma constituían la manera de moldearme. Cuando sufro un dolor es cuando más aprendo, cantaban. Y yo me lo creí.

He vivido equivocada y no me da miedo decirlo.

Desconocía por completo la fantástica cualidad pedagógica del amor. Hay una manera misteriosa, imposible de poner en palabras, en la que el amor activa mecanismos que llevan a descubrirte de formas impensadas. El amor verdadero por alguien tiene algo que te compele a sacar lo mejor, a limar lo peor y de esa manera dejar atrás esquemas, preconceptos, a cambiar las prioridades, a modificar por completo la forma en la que ves las cosas porque ya no podés pensarte como uno solo sino como alguien que viaja acompañado (porque nunca jamás dos personas son uno, esa está claro). La certeza de no estar más solo es mucho mejor maestra que el vacío lacerante de la soledad y que cualquier tropiezo que cueste carísimo para el alma. Lo que para otros puede sonar obvio es para mí una novedad sorprendente.

Abrazar así el aprendizaje, entonces, es el mejor de los viajes que te pueden tocar.

J’ai embrassé l’aube d’ete

Foto: duane.schoon

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  2. Cecilia

    Es tan liberador el momento en el que una descubre que eso de que el sufrimiento es la única forma de crecer es una mentira, y que la felicidad es también una excelente maestra.
    Te quiero amiga!

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  3. Ale

    Bueno pero son etapas necesarias ¿no? Quizá no aprendamos del dolor pero madura nuestros corazones y los prepara para comprender la magnitud y el alcance del amor.
    Estoy pensando en Adormecida y tus blogs viejos. Cerraron los círculos y floreció el mensaje ¿hora de tu libro?

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  4. Vernon Sullivan (@IvvvvvvVvvvvvvI)

    Me queda una duda, aunque consideres que el amor es mejor maestro que el dolor, eso transforma al dolor en un mal maestro o sigue siendo bueno?
    Aunque en mi opinión personal no considero al amor como mejor maestro, si de aprendizaje estamos hablando, porque tergiversa mucho la forma de percibir la realidad.

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